Prefiero a Pamela Jiles

Puede que Pamela Jiles sea un poco "heterodoxa" en su forma de entregar sus distintos su mensaje, y a muchos les moleste, pero en lo que a mí respecta no me molesta en lo absoluto (al menos eso). Llevamos poco más de treinta años de circo parlamentario en donde en esos mismos asientos donde hoy deambula Pamela Jiles luciendo sus abigarrados atuendos rosados, levantando la voz y enrostrando a las autoridades de turno lo que muchos de nosotros quisiesen poder gritar en ese desgastado hemiciclo, se ha paseado lo peor de lo peor de este país. Quizás son muy jóvenes para recordar, pero en esos mismos asientos hubo senadores designados (no electos) de las FF.AA y Carabineros, y por si no se acuerdan estuvo incluso el mismísimo dictador riéndose (todavía con las manos llenas de sangre). En esos mismos asientos hoy se sientan y se han sentado pelafustanes de la talla de Urrutia, Shalper, José Antonio Kast, Coloma, Van Rysselberghe, Chadwick, Allamand, Moreira, Pepe Auth, Cruz-Coke, Camila Flores, Longueira y un largo etcétera de holgazanes indeseables, muchos de ellos simpatizantes (hasta el día de hoy) de la dictadura e incluso colaboradores de la misma. Abyectos personajes que han votado en contra del aborto, de la eutanasia, de proyectos para que la educación sea gratuita y universal, de la no privatización del agua, del impuesto a los super-ricos, de la reducción de jornada laboral, del postnatal de Emergencia, de la suspensión del CAE, de suspender la aplicación de las causales de despido por fuerza mayor por necesidades de la empresa durante pandemia, de modificar la asquerosa Ley de Pesca, de cambiar los factores de fijación de precio de Isapres que perjudican exclusivamente a las mujeres, y un largo etcétera, y hoy, por si fuera poco, han votado no una, sino tres veces en contra de que tú puedas retirar tu propia plata. Pero no te molesta porque ellos van de terno y corbata y no hacen ningún tipo show mediático de la talla de Pamela Jiles. Pero claro, ella "sí hace el ridículo". Genial.


Daniel Matamala, de quien tengo una excelente opinión, en una de sus columnas se espantó por el conflicto de interés (en ciernes) de Jiles y su esposo, Pablo Maltés. ¿En serio, Daniel? ¿Te espanta ese pueril e inocuo “conflicto de interés”? En la cáfila de infelices que acabo de mencionar, ahí sí que hay y ha habido conflictos de intereses con familiares (a todo nivel) que llegan a ser aberrantes, y sí que son para preocuparse. ¿Y te espanta esta hueá? No huevees.

Prefiero a esta Pamela Jiles, quien prácticamente sola ha logrado doblegar con sus diatribas a las poderosas e intocables AFP; les reventó el sistema y el paradigma neocapitalista y fue capaz de devolverte tu propia plata para que la gastes en lo que quieras, y por si fuera poco, tiene en las cuerdas al Gobierno ¡en sus propias encuestas! Esa misma Pamela Jiles que, cuando todos aquellos que hoy la critican estaban escondidos en sus casas, ella estaba dando la cara en plena dictadura incluso luego de ser torturada por todos esos asesinos que hoy pululan libre e impunemente por las calles. Eso es coraje.


No sé si Pamela Jiles quiere o no quiere ser Presidenta, me da lo mismo, ya como diputada ha hecho más que toda esa tracalada de malnacidos en 30 años. Así que sí, prefiero que Pamelas Jiles vaya disfrazada de lo que sea con tal de que vaya a gritar al Congreso todo aquello por lo que yo mismo iría a gritar y por todo aquello por lo que hemos peleado tantos años.




1,362 vistas3 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo